A veces me gustaría aislarte en una habitación gris, sentarte en una silla, y poner un foco cerca de tu cara. Intimidarte, y decir lo que pienso de ti, escupirte una y otra vez. Eres un capullo integral. No es tu culpa mi sufrimiento, no es culpa de nadie, sólo mi responsabilidad de que esto siga así. De seguir sufriendo, claro.
Puede que sienta rabia, a veces pena, tristeza, otras no sé ni lo que siento. No es tu culpa ser el creador de mi bestia, esa que arrancará tus tripas. Responsabilízate de lo que hiciste. ¿no?
Ah no perdona, que tú eres así. Y cuánta razón tienes. Yo soy una mala bestia, ¿lo dudas? y ahora vive tu condena.
Todo esto porque tú me importas.
Yo decido, mala sangre o sobrevolarte.
Siendo egoísta como tú encontraré lo que busco.